Los precios del oro están probando un nivel de resistencia crítico mientras los EE. UU. se preparan para imponer nuevas sanciones a Irán, una medida que podría interrumpir aún más los flujos comerciales de la región y elevar las primas por riesgo geopolítico.
Irán ha escalado su retórica antes del anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, y el presidente Masoud Pezeshkian reconoció la presión económica que enfrenta el país en lo que describió como una "guerra a gran escala" que abarca los frentes militar, de seguridad y económico. Los medios de comunicación estatales iraníes publicaron sus declaraciones, que consideraron los desafíos como una prueba de la resiliencia nacional ante las sanciones y las presiones inflacionistas.
Los EE. UU. han indicado su intención de presentar medidas económicas sin precedentes contra Teherán, al tiempo que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, prometió previamente imponer sanciones "distintas a cualquier cosa que se haya visto hasta ahora". Bessent está previsto que celebre una conferencia de prensa a las 14.00 hora local del lunes para detallar estas medidas, al tiempo que insta a la cooperación internacional, incluida la de China, para aplicar las restricciones.
Las tensiones geopolíticas también se han extendido al comercio marítimo, donde Irán ha permitido selectivamente el paso por el Estrecho de Hormuz. Recientes informes indican un incremento semanal del 27 % del tráfico de embarcaciones, con 103 barcos que entran y 89 que salen del estrecho. Sin embargo, este número representa solo el 20 % de la media anterior a la guerra, lo que refleja la cautela persistente entre las empresas navieras que navegan en la región.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, contextualizó la campaña de Estados Unidos como parte de una política extendida de «acoso», argumentando que las tácticas de Washington eran una respuesta predecible a la resistencia de Irán. Desestimó las recientes amenazas militares como prueba de desesperación, y afirmó que Teherán estaba preparado para contrarrestar tales medidas.
En este contexto, el oro está sometido a una prueba de resistencia técnica en el nivel de 73, con la relación al contado que cerró la semana pasada en un punto clave. Los analistas sugieren que un sustancial despegue podría impulsar la relación oro-plata (XAG/XAU) a posiciones más altas, aunque persiste la incertidumbre sobre la posible reacción del mercado ante el anuncio de sanciones de los Estados Unidos.
El análisis señala que la traza a corto plazo del oro depende de si el apoyo se mantiene en los niveles actuales, y que un gap-down abierto al inicio de la semana podría alterar las perspectivas técnicas.












