Los precios del oro han alcanzado niveles de resistencia técnica clave, respaldados por las tensiones geopolíticas persistentes y los conflictos militares en curso en Irán. El entorno de riesgo elevado ha mantenido el foco en los mercados energéticos, impulsando la demanda de activos de refugio tradicionales.
Los participantes del mercado siguen monitoreando de cerca los desarrollos en el Medio Oriente, ya que las posibles interrupciones en las suministraciones de energía pueden alimentar una mayor volatilidad macroeconómica. La intersección de riesgo geopolítico y sensibilidad de los mercados energéticos sigue siendo un motor principal para los precios de la plata en el corto plazo.



