El precio del oro spot amplificó sus ganancias hasta los 4.670 dólares el lunes, ya que un dólar más débil y una mayor incertidumbre geopolítica reforzaron la demanda de activos refugio, según un análisis técnico de Investing.com.
El metal amarillo ha repuntado por encima del leivo psicológico de 4.600 dólares, con el último avance marcando una ruptura del grupo de resistencia de 4.400-4.500 dólares. El gráfico diario muestra una estructura alcista, con el precio cotizando por encima de las medias móviles de 100, 200 y 250 días y acercándose al límite superior del reciente rango. Sin embargo, el Índice de Fuerza Relativa diario (RSI) se encuentra cerca de 72, lo que indica un fuerte impulso, pero también un riesgo elevado de una fase de consolidación o de recorte de beneficios a corto plazo.
Los analistas de Investing.com observan que las condiciones sobrecompra en plazos de tiempo más cortos no necesariamente implican un cambio de tendencia bajista en una tendencia fuerte, ya que el RSI puede mantenerse elevado durante periodos prolongados. El foco inmediato está en la zona de resistencia de 4.680$-4.720$, un avance que tornaría vulnerable el siguiente objetivo alcista situado en 4.770$, seguido de 4.820$. El soporte se encuentra en el área de 4.600$-4.580$, siendo un retroceso más profundo potencialmente un objetivo de 4.550$ o 4.460$, si el avance se detiene.
Entre los factores fundamentales que se mencionan como impulsores del repunte se incluyen la nueva debilitación del dólar, que ha sido un catalizador clave del aumento semanal del oro de más del 5%. La reunión de julio del Comité de Política Monetaria de la Reserva Federal dejó la tasa de fondos federales sin cambios en el rango del 3,50% al 3,75%, aunque varios miembros favorecieron un aumento de 25 puntos básicos. Actualmente, los mercados asignan una probabilidad del 36% de un aumento de la tasa en septiembre, y los inversores esperan los próximos datos de inflación y los comentarios del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole.
Las rentabilidades de los títulos del Tesoro y la dinámica fiscal también afectan a la trayectoria del oro. Un reciente plan de recompra del Tesoro de los Estados Unidos por valor de más de 4.000 millones de dólares ha contribuido a la presión del dólar, aunque un fuerte aumento de las rentabilidades reales podría suavizar la subida. La demanda de los bancos centrales sigue siendo un pilar estructural, ya que las persistentes compras del sector oficial ofrecen un piso a largo plazo en el que sustentarse tras las correcciones. Los riesgos geopolíticos, incluidas las tensiones relacionadas con Irán y las disputas comerciales más amplias, siguen sustentando la demanda defensiva del metal.
El análisis sugiere que las perspectivas a medio y largo plazo siguen siendo constructivas, siempre que el precio del oro mantenga la estabilidad por encima de la zona de soporte de 4.575-4.550 $. Un salto decisivo por encima de 4.680-4.720 reforzaría el argumento alcista, mientras que un movimiento sostenido por debajo de 4.575 podría indicar un retroceso más profundo hacia 4.450 $.












