El gasto social de Alemania ha alcanzado un récord debido a los cambios demográficos y al aumento de los costes sanitarios para las personas mayores, lo que apretan las finanzas públicas, señaló el instituto Ifo el lunes.
Los gastos sociales aumentaron en 104.000 millones de euros entre 2019 y 2025, un 11,5% de aumento ajustado por la inflación, según un estudio del think tank con sede en Múnich. La participación del presupuesto social en comparación con las medidas económicas más amplias se incrementó desde el 29,6% hasta el 32% en el mismo periodo, lo que supone un nuevo máximo.
El Instituto Ifo halló que más del 70% del total del gasto social del año pasado se debió a los costos relacionados con la población envejeciente y la atención relacionada con las enfermedades. Desde 1992, más del 80% del crecimiento real en el gasto social se ha debido a estos factores, junto con la presión adicional de los pagos de pensiones federales más altos y el aumento del gasto sanitario para los ciudadanos ancianos asegurados.
El débil desempeño económico de los últimos años ha agravado el problema, ya que el presupuesto social se ha ampliado a un ritmo más rápido que el Producto Interno Bruto (PIB), señaló la investigadora del Ifo, Emilie Hoeslinger. “El presupuesto social crece más rápido que el PIB, y por eso la debilidad de la economía también contribuye al aumento de la participación del presupuesto social”, señaló.
Los resultados subrayan los desafíos fiscales a largo plazo con que se enfrenta la mayor economía de Europa mientras lucha con una población envejecida y una creciente demanda de atención sanitaria.












