Los rendimientos de los bonos del gobierno alemán subieron a máximos de varios años el lunes después de las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, que señalaron una postura de política más restrictiva, elevando las expectativas de un mayor ajustamiento monetario.
El rendimiento de la letra alemana de dos años ascendió hasta el 2,898%, su nivel más alto desde julio de 2024, mientras que el rendimiento del bono Bund de referencia de 10 años avanzó hasta el 3,2903%, marcando su máximo desde 2011. Este movimiento refleja el reajuste general del mercado, ya que los inversores se han adaptado a la perspectiva de tipos de interés más altos en las principales economías.
Los mercados monetarios aumentaron la probabilidad de un aumento de 25 puntos básicos en la tasas de Estados Unidos en la reunión de septiembre de la Reserva Federal a casi el 60 %, frente al 35 % de principios de semana. Este cambio se produjo tras los comentarios de Warsh durante el fin de semana, que subrayaron las preocupaciones por la persistente inflación y la necesidad de una política más restrictiva para establecer la estabilidad de los precios.
El Banco Central Europeo también se encuentra bajo presión para mantener su postura restrictiva, ya que los datos sobre los precios al consumidor de la región, que se publicarán a finales de la semana, se esperan que refuercen las expectativas de otro aumento de 25 puntos básicos en la reunión de política del 10 de septiembre. Las próximas publicaciones de datos de Estados Unidos, incluidos los resultados de empleo de agosto, que se publicarán el viernes, seguirán definiendo las expectativas de tipos de interés.
Los gobernadores de la Reserva Federal, Michael Barr y Christopher Waller, tienen programadas intervenciones para el martes y el jueves, respectivamente, lo que aportará claridad adicional sobre la trayectoria de la política del banco central. La combinación de señales de endurecimiento de la política de los funcionarios estadounidenses y la creciente presión inflacionista en la zona del euro ha llevado a los rendimientos a subir en los principales mercados de deuda europeos.













