Las acciones europeas crecieron el martes tras los datos económicos alemanes más fuertes de lo esperado y una abrupta caída de los precios del petróleo, que mejoraron el ánimo de los inversores.
El índice de referencia alemán DAX subió casi un 1% a 26.324 puntos a mediodía, mientras que el Euro Stoxx 50 aumentó más de un 0,5% a 6.485 puntos. Los futuros de los principales índices de Estados Unidos también apuntaban a al alza. Los aumentos se produjeron tras una revisión del PIB del segundo trimestre de Alemania, que se expandió un 0,3% interanual, por encima de una estimación anterior del 0,2%. La revisión reflejó que los exportes fueron más fuertes de lo esperado pese a los riesgos geopolíticos en curso relacionados con el conflicto de Irán.
«La economía alemana ha mostrado una sorprendente resistencia dado el oscuro escenario en medio de la guerra de Irán», ha afirmado Thomas Gitzel, economista jefe de VP Bank. El sentimiento empresarial también mejoró, con el índice del Clima Empresarial de Ifo que aumentó por cuarto mes consecutivo en agosto hasta los 88,8 puntos. El índice ya supera los niveles anteriores al conflicto registrados a finales de febrero y supera las expectativas de los analistas.
Las acciones de Volkswagen descendieron un 0,7% después de que el director general Oliver Blume reiterara los planes de reducción de costes ante la presión de los aranceles de Estados Unidos, los riesgos geopolíticos y la llegada de nuevos competidores. Blume señaló que el cierre de cuatro plantas alemanas no es una conclusión inevitable, pero subrayó la necesidad de crear «propectos fiables» para todos los sitios. Más de 10.000 empleados respondieron en voz alta durante su discurso en la planta de Wolfsburg. Por otro lado, las acciones de Gerresheimer cayeron más del 6% después de que Uwe Röhrhoff anunciara que se iba anticipadamente de su cargo de director general, menos de un año después de volver.
Los beneficios fueron liderados por Siemens Energy, que aumentó alrededor del 2% después de que Bloomberg informara de planes para separar sus negocios de turbinas de vapor e hidrógeno. Las acciones de Defensa también se destacaron, ya que Melrose aumentó un 9% después de anunciar planes para retomar totalmente las operaciones en su planta de California a finales de septiembre después de un incidente químico.
Los precios del petróleo cayeron a niveles semanales mínimos, con el crudo Brent y el WTI de Estados Unidos cada uno cayendo aproximadamente un 3 % hasta 89,56 dólares y 82,50 dólares por barril, respectivamente. Los analistas citaron los menores riesgos de escalada militar en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y las sanciones estadounidenses más suaves de lo que se temía como principales factores impulsores. «El cambio de presión militar a económica ha aliviado algo de la nerviosidad en el mercado del petróleo», dijo Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank. Estados Unidos había amenazado con ampliar las sanciones, pero aún no las ha implementado en su totalidad, mientras que ha retrasado las penas para los países que mantienen relaciones comerciales con Irán.
Irán respondió con amenazas de retaliación, pero los esfuerzos de mediación liderados por Pakistán mostraron avances. Los funcionarios militares pakistaníes indicaron que se habían obtenido logros significativos en las recientes conversaciones en Teherán, destinadas a evitar una mayor escalada y reabrir el Estrecho de Ormuz, un punto crítico en el tránsito de los envíos de petróleo.













