El tipo de cambio GBP/USD ha entrado en una fase prolongada de rango tras reducirse drásticamente el diferencial de tipos de interés que, en ciclos anteriores, había respaldado la fortaleza de la libra frente al dólar.
Los operadores señalan que la convergencia en las expectativas de relajación monetaria en ambas economías es el principal factor detrás del estrechamiento del diferencial, que actualmente se sitúa en el 5,25% para el Banco de Inglaterra y en un rango del 5,25%-5,50% para la Reserva Federal, una brecha muy inferior a la observada en anteriores ciclos.
Según los traders, el menor diferencial de tipos ha limitado el potencial de movimientos direccionales sostenidos en el par, que en las últimas sesiones ha oscilado entre 1,2600 y 1,2750, sin que se vislumbre un catalizador claro que permita romper el rango.
Los analistas de los grandes bancos atribuyen esta estabilización a un consenso cada vez mayor sobre la posibilidad de que ambos bancos centrales inicien ciclos de relajación en los próximos meses, aunque el momento exacto sigue siendo incierto. Mientras el Banco de Inglaterra ha mostrado cautela ante la persistencia de la inflación, la Fed ha insistido en su dependencia de los datos para tomar decisiones sobre los tipos.
La ausencia de un diferencial de políticas marcado ha reducido el atractivo de las operaciones de carry, tradicionalmente un soporte clave para la libra. Los datos de posicionamiento indican que las apuestas especulativas a favor de una mayor fortaleza de la libra han disminuido, con las posiciones largas netas en la divisa en declive durante el último mes.
Por el momento, el movimiento en rango del GBP/USD parece anclado por la convergencia en las perspectivas de política monetaria, lo que lleva a los operadores a centrarse en niveles técnicos a corto plazo en lugar de en cambios fundamentales.


