Las acciones europeas descendieron el jueves debido a los riesgos políticos y fiscales en Francia, que afectaron el ánimo de los inversores antes del debate presidencial y la revisión de la calificación crediticia de Fitch.
El índice paneuropeo STOXX 600 bajó un 0,7%, hasta los 651,85 puntos, quedándose como el peor comportamiento diario de las acciones europeas en un mes. El CAC 40, índice referencia francés, cayó un 1,7%, hasta los 8.319,87 puntos, cerrando en su nivel más bajo en cuatro semanas. Los pares regionales también retrocedieron, con el FTSE 100 de Reino Unido en baja un 0,79%, hasta 10.792,54; el Milan Ftse /Mib, un 1,17 %, hasta 52.265,12, y el Ibex-35 de Madrid un 0,93 %, hasta 19.881,60. El PSI20 de Lisboa y el DAX de Frankfurt mostraron una relativa resistencia, con descensos del 0,60 % y una ganancia del 0,31 %, respectivamente.
El sector bancario lideró las caídas dentro del STOXX 600, cayendo un 1,7% mientras que los prestamistas franceses asumieron gran parte de la precaución de los inversores. BNP Paribas se desplomó un 4,79%, Crédit Agricole bajó un 4,00%, y Société Générale cayó un 4,99%. Los analistas atribuyeron este retroceso a la creciente preocupación por la trayectoria fiscal de Francia y los posibles cambios de política tras el próximo debate presidencial.
La posición fiscal de Francia sigue siendo una vulnerabilidad clave, ya que el país tiene uno de los mayores déficits presupuestarios de la eurozona. Los participantes del mercado están prestando cada vez más atención al riesgo de que los principales candidatos de la extrema izquierda y la derecha avancen agendas de gasto populista, lo que genera dudas acerca de la capacidad del Gobierno para controlar la deuda pública. Esta incertidumbre se ve agravada por la revisión prevista de la calificación crediticia de Francia que realizará Fitch el viernes, lo que aumenta la presión sobre las primas de riesgo soberano.
El marco político se intensifica de cara al primer debate presidencial, previsto para la noche del jueves. Fiona Cincotta, analista senior de mercado en City Index, señaló que un cambio hacia posiciones políticas más extremas podría provocar políticas populistas que serían negativas para los niveles de deuda y los tipos de rendimiento. «El debate de esta noche está trazando estas preocupaciones y temores al primer plano, lo que explica el bajo rendimiento de las acciones francesas en comparación con otros mercados europeos», señaló.
La inquietud de los inversores también ha estado influenciada por señales macroeconómicas más amplias, incluidas las declaraciones de los funcionarios de la Reserva Federal de los Estados Unidos antes del simposio de Jackson Hole, aunque los factores internos franceses siguen siendo el principal motor de los movimientos del mercado actual.












