El crecimiento salarial negociado en la zona del euro disminuyó al 2,44 % en el segundo trimestre, desde el 2,56 % de los tres meses anteriores, según mostraron los datos del Banco Central Europeo el viernes.
La desaceleración de los salarios negociados se produce cuando el BCE continúa realizando esfuerzos para mitigar las presiones inflacionistas en un contexto de riesgos geopolíticos, incluido el impacto de la guerra en Ucrania. Los datos, publicados por el banco central el 21 de agosto, ofrecen una fotografía trimestral de las tendencias en los costes laborales en la zona del euro, compuesta por 20 países.
El crecimiento salarial sigue siendo una variable clave para los responsables de los ámbitos políticos que evalúan la persistencia de las presiones inflacionarias. El BCE ha destacado previamente la dinámica del mercado laboral como factor en sus decisiones de política monetaria, sobre todo porque los acuerdos salariales influyen en las tendencias más generales de los precios.
Los datos se producen después de un período de alta inflación en la zona euro, donde los precios al consumo permanecieron por encima del objetivo del 2% del BCE durante los últimos meses. El banco central ha mantenido una política restrictiva para volver a situar la inflación a su meta de forma sostenible, supervisando de cerca el desarrollo de los salarios por si se produjiesen efectos secundarios.
Los datos se basan en los salarios negociados, que reflejan los acuerdos de negociación colectiva y otros acuerdos formales de remuneración, según el sistema de reporting estadístico del BCE.












