El dólar estadounidense continuó su declive semanal el viernes, presionado por la caída de los tipos de interés del Tesoro y por una creciente inquietud sobre la posición fiscal de Estados Unidos, lo que llevó al EUR/USD a 1,1712 dólares y al GBP/USD a 1,3676 dólares.
El retroceso del dólar siguió a un abrupto cambio de sentimiento respecto de los bonos del Gobierno de Estados Unidos con vencimiento a más largo plazo después de que el Tesoro dijo que duplicaría las operaciones de recompra hasta por al menos 4.000 millones de dólares por operación a partir de septiembre. Si bien el anuncio inicial elevó los precios de los bonos y bajó los rendimientos, las preocupaciones por un déficit fiscal en expansión y una deuda nacional que supera los 40 billones de dólares reaparecieron pronto, erosionando uno de los principales soportes del dólar: su ventaja de rendimientos.
Los niveles técnicos ahora están claros para ambos pares de divisas después de sesiones consecutivas de ganancias. Según el análisis, la captación de ganancias durante la jornada parece cada vez más probable antes de que abra el mercado estadounidense, especialmente si los rendimientos del Tesoro se estabilizan o surge la demanda de cobertura corta. Se aconseja a los operadores monitorizar señales como el rechazo de las zonas de resistencia, el debilitamiento del impulso alcista, el aumento del volumen de ventas, el fracaso en mantenerse por encima de los máximos actuales o un rechazo confirmado, cualquiera de los cuales podría señalizar un movimiento correctivo a corto plazo.
El análisis sugiere vender EUR/USD entre $1,1710 y $1,1720 con objetivos inferiores en $1,1676, $1,1666 y $1,1656. Para GBP/USD, el rango de entrada recomendado es de $1,3675 a $1,3685, con objetivos en $1,3626, $1,3616 y $1,3606.
Las perspectivas a medio plazo siguen siendo negativas para el dólar, ya que el euro y la libra siguen mostrando una tendencia alcista, pero el riesgo de que se recupere la rentabilidad a lo largo del día se ha incrementado tras una fuerte subida semanal. Ambos pares han entrado en zonas de resistencia importantes, por lo que la próxima sesión estadounidense es crucial. Un ligero repunte del dólar podría desencadenar una corrección más pronunciada hacia los primeros objetivos bajistas. El análisis destaca que este es un marco de mercado, no una garantía de un movimiento de precios futuro, y que la negociación de divisas conlleva un riesgo sustancial, especialmente durante periodos de elevada volatilidad.













