Se espera ampliamente que el Banco Central Europeo aumente su tipo de interés principal en 25 puntos básicos, hasta el 2,5%, en su reunión de política de septiembre, según tres fuentes familiarizadas con el asunto.
Esta medida marcaría el segundo aumento en tres meses, después del incremento de junio, que pasó de un 2,25% a un 2,5%, según el que los responsables de la política buscan contener la inflación, que se ha situado cerca del 3%, y los crecientes costes energéticos relacionados con las tensiones geopolíticas regionales. Fuentes indicaron que, si bien el BCE sigue dispuesto a endurecer aún más la política, es poco probable que se indique un aumento más allá de septiembre en esta fase.
Los funcionarios de laBCE han citado el sólido rendimiento económico de la zona del euro como prueba de que las medidas de control de la inflación no han limitado excesivamente el crecimiento. Las expectativas de inflación a largo plazo siguen ancladas en el objetivo del 2% del banco, lo que reduce la urgencia de un ajuste agresivo. Sin embargo, los precios en el mercado sugieren que los inversores prevén uno o dos aumentos de tipos después de septiembre.
El aumento de junio del banco central fue el primero desde 2021 y tenía como objetivo impedir que los shocks de los precios de la energía se propaguen por la economía. La próxima decisión ya estaba incluida en las proyecciones económicas del BCE en junio, lo que indica el compromiso del banco de evitar que se repita el aumento de la inflación de 2022 tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
La claridad sobre las perspectivas de la inflación podría llegar desde los datos sobre los precios al consumo de agosto, que se publicarán la próxima semana, y las previsiones actualizadas del personal que se divulgarán en la reunión del 9 y 10 de septiembre. El BCE se negó a hacer comentarios.












