Los minutos de la reunión de política de julio del Banco Central Europeo, hechos públicos el jueves, sugieren que es probable que se produzca una nueva subida de los tipos de interés si las presiones inflacionistas no se rebajan. El informe señala que, aunque las decisiones dependen de los datos, los responsables de la política creen que existe margen para otro aumento si las perspectivas de inflación no se mejoran sustancialmente.
Varios miembros del Consejo de Gobierno indicaron que no se habían opuesto a una subida en la reunión de julio, citando datos recientes que reforzaban la justificación de una política más restrictiva. El BCE había aumentado los tipos en junio por primera vez en casi tres años antes de suspenderlos en julio. La próxima decisión está programada para el 10 de septiembre en una reunión fuera de sede en Berlín, donde la subida está practicamente garantizada por los inversores.
La inflación en la zona del euro se situó en el 2,9% el mes pasado, aún por encima del objetivo del 2,0% fijado por la BCE. La miembro del Directorio de la institución, Isabel Schnabel, dijo en una entrevista que el prolongado conflicto en Oriente Medio y el sólido crecimiento de la región plantean riesgos de alza de los precios. Argumentó que puede ser necesario un tipo de interés más elevado para contrarrestar esta presión.
La cobertura de Reuters indica que varios miembros del Consejo de Gobierno consideran que el momento es adecuado para otro aumento. Tres fuentes familiarizadas con la cuestión dijeron que las autoridades ya están preparadas para aumentar la tasa de la facilidad de depósito del 2,25% al 2,50% para atenuar las consecuencias del conflicto relacionado con Irán.












