Un plan del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para ampliar las repatriaciones de bonos implica el debilitamiento del dólar y la aceleración de la inflación, advirtió el lunes Citadel Securities. El programa, que se centra en la recompra de deuda a largo plazo que cae entre los 10 y los 30 años, ha sido criticado por el equipo de renta fija de la firma por ser una forma de represión financiera.
El Departamento del Tesoro, bajo el secretario Scott Bessent, duplicó la magnitud de las operaciones de recompra la semana pasada, una medida que el responsable de ventas de rentas fijas para EMEA de Citadel, Nohshad Shah, describió como un intento de suprimir los rendimientos a largo plazo. Shah señaló en una nota dirigida a los clientes que la supresión de los rendimientos no elimina las presiones económicas subyacentes, sino que simplemente las traslada a otro lugar. El Departamento del Tesoro no ha descartado utilizar la Cuenta General del Tesoro, sus fondos disponibles en la Reserva Federal, para financiar las compras.
Los rendimientos de los bonos a largo plazo han experimentado un fuerte aumento hasta máximos plurianuales, lo que ha llevado al Gobierno a manifestar su incomodidad con esos niveles elevados. La reacción del mercado al programa ampliado de recompra ha sido tenue: los bonos a 30 años recuperaron las ganancias en un día después del anuncio, mientras el dólar se debilitaba y los precios del oro aumentaban. El análisis de Citadel sugiere que las políticas fiscales y monetarias expansivas, combinadas con el pleno empleo y las intensas inversiones en inteligencia artificial, ya están estimulando la economía, lo que deja al dólar vulnerable a una mayor depreciación si el programa de recompra sigue adelante según lo previsto.












