Las acciones de Circle Internet Group cayeron un 4% el miércoles después de que un informe del Wall Street Journal indicara que los principales bancos están reconsiderando su postura sobre la emisión de stablecoins, una medida que podría intensificar la competencia en el sector.
Esta caída siguió al informe, que citó fuentes familiarizadas con el asunto, afirmando que los bancos de diversos tamaños se han vuelto más abiertos a lanzar sus propias stablecoins. Este cambio revierte el escepticismo anterior de los ejecutivos acerca de la demanda de estos productos. Anteriormente, el sector bancario había presionado para que las empresas de criptomonedas ofrecieran stablecoins similares a los depósitos bancarios, en lugar de implementar un sistema de depósitos tokenizados.
Empresas grandes no bancarias, como Visa, BlackRock, Google y DoorDash, ya han entrado en el mercado de los stablecoins, que durante mucho tiempo ha estado dominado por Tether y Circle. JPMorgan Chase, el mayor banco de Estados Unidos, está evaluando el posible lanzamiento de su propio stablecoin, según el informe. El banco ya opera JPM Coin, un sistema de depósitos tokenizado construido en su propia cadena de bloques privada.
Un portavoz de JPMorgan confirmó que el banco no tiene planes inmediatos de emitir una stablecoin, pero indicó que evaluará todas las opciones en función de la demanda de los clientes y los desarrollos regulatorios. Por separado, un grupo de más de una docena de entidades financieras, incluidos el Bank of America, Wells Fargo y el español Santander, está impulsando un proyecto global de stablecoin, según el informe.
Las stablecoins son fichas digitales ligadas a monedas fiduciarias, como el dólar estadounidense, mientras que los depósitos tokenizados representan el dinero bancario tradicional en forma de fichas digitales. Algunos ejecutivos bancarios han expresado preocupaciones de que las stablecoins puedan invadir sus empresas de depósitos centrales, lo que plantea interrogantes sobre si ambos productos pueden coexistir en el cambiante panorama de los activos digitales.













