La empresa taiwanesa de ciberseguridad TeamT5 ha documentado un aumento de la actividad de hacking afiliada al Estado chino, vinculada al uso de modelos de inteligencia artificial de código abierto, especialmente de DeepSeek. Según el estudio, el volumen de ataques se ha más que duplicado desde que estas herramientas se incorporaron a los flujos de trabajo operativos.
TeamT5 identificó múltiples grupos de hackers que utilizaban DeepSeek durante diferentes fases de ataque. El colectivo Grimfengxi utilizó la plataforma para generar código de exploits, mientras que Huapi apuntó al sistema de correo electrónico de una empresa taiwanesa mediante un modelo de IA chino. Otro grupo, Teleboyi, recopiló 1.000 direcciones IP de Internet para identificar dominios corporativos, según los hallazgos.
Charles Li, analista principal de TeamT5, atribuyó la preferencia por DeepSeek a su accesibilidad y las débiles barreras de ciberseguridad. Li declaró que los hackers chinos prefieren a DeepSeek porque es potente pero impone restricciones mínimas, a diferencia de los modelos occidentales que se enfrentan a estrictos protocolos de seguridad. Li añadió que, aunque modelos como Kimi K3 de Moonshot son más capacitados, sus costes operativos siguen siendo prohibitivos para un uso generalizado en operaciones cibernéticas.
El informe destaca un cambio en las tácticas, con los hackers que integran herramientas de IA en el reconocimiento, la explotación de vulnerabilidades y el movimiento lateral dentro de las redes corporativas. El análisis de TeamT5 pone de relieve la naturaleza de doble uso de la IA de código abierto, que puede mejorar la productividad y reducir los obstáculos de entrada para los actores maliciosos.
Por otro lado, el artículo hacía referencia a material promocional para la estrategia Tech Titans, que informó de ganancias del 231,5 % para Siemens Energy y del 189 % para Sandisk desde su lanzamiento en noviembre de 2023. La pieza también incluía contenido promocional no relacionado con herramientas financieras y descuentos, que no forman parte de los principales hallazgos de ciberseguridad.













