Los grupos cibernéticos afiliados al Estado chino han duplicado con creces su volumen de ataques desde que integraron modelos de inteligencia artificial de código abierto, como DeepSeek, en sus operaciones, según una investigación de la empresa taiwanesa TeamT5.
Los hallazgos, publicados el 24 de agosto, ponen de relieve el creciente papel de la IA en el ciberespionaje y las operaciones ofensivas. El analista jefe de TeamT5, Charles Li, señaló que DeepSeek se ha convertido en la plataforma preferida entre los hackers chinos debido a su alto rendimiento, sus capacidades de personalización y, en particular, sus barreras cibernéticas bastante bajas en comparación con las alternativas occidentales.
Li añadió que, aunque los modelos de IA occidentales son deseables, imponen restricciones más estrictas que requieren un esfuerzo mucho mayor para evitarlas. El informe identifica múltiples grupos de hackers que aprovechan estas herramientas en diversas etapas de ataque, desde la recopilación de información hasta la explotación de vulnerabilidades.
Entre los grupos mencionados se encuentra Grimfengxi, que utilizó DeepSeek para generar código de aprovechamiento. Otro grupo, Huapi, utilizó un modelo de inteligencia artificial chino, probablemente DeepSeek, para atacar la infraestructura de correo electrónico de una empresa tailandesa. El grupo de hackers Teleboyi utilizó la plataforma para crear una base de datos con 1.000 direcciones IP, donde se mapeaban los dominios corporativos para identificar posibles puntos de intrusión.
El modelo Kimi K3, desarrollado por Moonshot, aunque más poderoso, se describió como prohibitivamente caro para las operaciones de los hackers, y no se registraron incidencias relacionadas con su uso. El análisis de TeamT5 subrayó la acelerada integración de la inteligencia artificial en las actividades cibernéticas patrocinadas por los Estados, así como los desafíos que plantea el acceso sin restricciones a herramientas avanzadas.













