El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, advirtió el lunes que la región del Medio Oriente y del Golfo ha llegado a un momento crítico, instando a un diálogo inmediato para evitar una nueva escalada. Hablando durante una reunión con el ministro de Exteriores de Kuwait, Sheikh Jarrah Jaber Al-Ahmad Al-Sabah, en Beijing, Wang indicó que la región no puede permitirse repetir el "escenario antiguo de conflictos que se repiten" y definió la desescalada como la prioridad más importante.
Este impulso diplomático se produce en medio del aumento de la presión de Estados Unidos sobre Irán, ya que Washington está preparando nuevas medidas económicas dirigidas a los países que entabalan relaciones comerciales con Teherán. Estados Unidos ha descrito estas medidas como «la mayor ofensiva financiera jamás realizada» contra los socios comerciales de Irán, lo que aumenta la tensión.
En respuesta, Irán rechazó la amenaza de los EE. UU. y advirtió de graves consecuencias si la presión económica continúa. Teherán amenazó con cerrar todas las exportaciones de petróleo de la región del Golfo si las medidas persistían, al tiempo que emitía una advertencia a los buques marítimos, prohibiéndoles pasar por el Estrecho de Ormuz sin su permiso. Aproximadamente un quinto del suministro mundial de petróleo transita por el Estrecho de Ormuz, lo que pone de manifiesto el posible impacto económico de cualquier interrupción.
China reiteró su voluntad de estrechar la coordinación con Kuwait para restablecer la paz y la estabilidad en la región, haciendo hincapié en la necesidad de alcanzar soluciones diplomáticas sobre cualquier confrontación militar o económica.













