El dólar canadiense se debilitó hasta su nivel más bajo desde mediados de agosto, cotizando cerca de 72,07 centavos de dólar estadounidense y arrastrando el tipo de cambio USD/CAD hasta около 1,3876 el lunes. El loonie tocó un máximo intradía de 1,3836 y un mínimo de 1,3893 antes de asentarse alrededor de los niveles actuales, reflejando la creciente presión que ejercen las tensiones comerciales en aumento y la persistente inflación estadounidense.
Los datos de inflación de EE.UU. publicados el viernes reforzaron las preocupaciones sobre la estabilidad de precios, ya que la medida preferida de la Reserva Federal, el índice de Gastos Personales de Consumo Core (PCE), se mantuvo en el 3,3% interanual en julio. La inflación del índice PCE también se mantuvo elevada en el 3,7%, sin cambios con respecto a junio y por encima del pronóstico del 3,6%. Ambas medidas siguen muy por encima del objetivo del 2% de la Fed, lo que reduce las perspectivas de un abaratamiento monetario inmediato y respalda un dólar estadounidense más fuerte.
La caída de la moneda coincide con el acentuamiento de la disputa comercial entre Ottawa y Washington. Canadá anunció aranceles de represalia para aproximadamente 27,6 miles de millones de dólares canadienses (unos 20.000 millones de dólares) en bienes estadounidenses, lo que abarca más de 700 productos. Estas medidas se corresponden con los aranceles estadounidenses impuestos en un valor similar de las importaciones canadienses, incluido un impuesto del 50% sobre algunos productos. Ottawa confirmó que los aranceles de represalia entrarán en vigor el 8 de septiembre, intensificando las fricciones económicas entre los dos países.
La escalada sigue las declaraciones públicas del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien señaló que había llegado el momento de enseñar a Canadá que no podía seguir haciéndolo así, lo que resalta la dimensión política de la disputa. Este enfrentamiento amenaza con interrumpir las cadenas de suministro transfronterizas y afectar el sentimiento económico en ambos países mientras los encargados de la formulación de políticas enfrentan la creciente presión proteccionista.












