El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo el domingo que los recientes movimientos del yen siguen siendo contenidos y que no es necesario aplicar presión al Banco de Japón (BOJ) para que ajuste las tasas de interés.
El yen se debilitó por debajo del nivel de 160 yen por dólar el viernes, un umbral que históricamente ha aumentado las preocupaciones sobre una posible intervención. Bessent, en una entrevista, describió la disminución del yen como "bastante bien contenida", distinguiéndola de la burda negociación que llevó a una rara intervención conjunta de Japón y los Estados Unidos el mes pasado.
Bessent enfatizó que no dirigiría al BOJ sobre las decisiones de política monetaria, afirmando: “No voy a decirles lo que tienen que hacer”. Además, señaló que espera que el gobernador del BOJ, Kazuo Ueda, y la primera ministra, Sanae Takaichi, “hagan lo correcto” al gestionar la trayectoria de la moneda. Bessent también señaló que probablemente ha concluido la era de Abenomics, el programa económico reflacionario de Japón.
Analistas del mercado han señalado el cruce del yen con 160 yenes por dólar como un catalizador para una mayor especulación sobre una posible intervención, aunque las declaraciones de Bessent indican que los responsables de la política consideran que los actuales movimientos son manejables sin necesidad de adoptar medidas inmediatas.













