El organismo de comercio exterior de Brasil, Camex, ha ampliado el impuesto del 12% sobre las exportaciones de petróleo crudo durante otros 60 días, una medida anunciada poco después de que un tribunal local suspendiera la recaudación del impuesto. La decisión, publicada por el medio local Valor Econômico, deja el futuro de la recaudación del impuesto en un periodo de incertidumbre ya que continúan los litigios entre las empresas petroleras y el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Esta extensión se produce después de que un fallo judicial publicado el jueves interrumpiera temporalmente el impuesto a la exportación, lo que llevó a que Camex tomara medidas inmediatas para restablecer la medida. La tarifa del 12 %, que se aplica a los envíos de petróleo crudo al extranjero, ha sido un asunto de conflicto entre el Gobierno y la industria petrolera del país, con los productores argumentando que el impuesto aumenta los costes operativos y reduce la competitividad.
La demanda judicial y la posterior prórroga subrayan la volatilidad que rodea la política tributaria, que ha enfrentado un examen reiterado desde su aplicación. Las compañías petroleras anteriormente habían solicitado claridad sobre la duración y el alcance del impuesto, pero la última intervención judicial ha retrasado la resolución. El gobierno no ha indicado si se están considerando nuevas prórrogas o ajustes permanentes a la política.













