La actividad económica de Argentina creció un 2,7% interanual en junio, informó el martes la agencia nacional de estadísticas, superando las expectativas de los analistas, que habían previsto un crecimiento del 1,9%, y revertiendo el aumento del 0,4% registrado el mes anterior.
La expansión de junio supone el mejor resultado mensual desde mediados de 2023, lo que refleja una recuperación de la producción industrial y de los servicios después de un periodo de actividad moderada. Los datos ajustados por estacionalidad indicaron un aumento del 1,1% interanual, lo que sugiere una trayectoria de recuperación sostenida tras el casi estancamiento de mayo.
Los economistas atribuyeron la lectura más fuerte de lo esperado al mejoramiento de las exportaciones agrícolas, al consumo interno resistente y a una estabilización parcial de la producción de energía. Los datos siguen a un período de volatilidad impulsado por las medidas de austeridad fiscal y las fluctuaciones cambiarias, que habían afectado a la confianza empresarial en trimestres recientes.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) no proporcionó una desglosación de las contribuciones sectoriales en el comunicado inicial. Los analistas de mercado señalaron que, aunque el dato de junio indica un repunte, los desafíos macroeconómicos más amplios, incluidos la inflación de más del 270 % anual y la elevada deuda pública, siguen siendo principales obstáculos para un crecimiento sostenido.
Los recientes ajustes de política del banco central, dirigidos a consolidar las expectativas de inflación, todavía no se han traducido plenamente en una estabilización económica generalizada, lo que pone de manifiesto la fragilidad de la recuperación.













