El grupo suizo de materiales de construcción Amrize nombró el martes a Sam Poletti como su nuevo director financiero, lo que supone la segunda salida de un director financiero en menos de un año, mientras las acciones de la compañía descendían a un mínimo histórico.
Poletti, anteriormente jefe de estrategia y adquisiciones de Amrize, sucede a Baris Oran, quien se retiró tras solo cinco meses en el puesto. La salida de Oran se produce tras la del predecesor de este, Ian Johnston, que se despidió después de nueve meses en 2025. Poletti cuenta con más de dos décadas de experiencia en Holcim, incluyendo roles de liderazgo en adquisiciones, finanzas y estrategia, y desempeñó un papel clave en la separación de las operaciones estadounidenses de Amrize.
Este cambio de liderazgo se produce cuando las acciones de Amrize rompieron un nivel de soporte crítico de 36 francos suizos el martes, cayendo hasta un mínimo intradía de 35,28 francos. El descenso se produce después de una breve caída hasta 35,20 francos en agosto de 2025, tras la imposición de aranceles estadounidenses a los productos suizos, aunque las acciones no habían cerrado por debajo de los 36 francos hasta ahora. Las acciones han descendido un 1,5% en la negociación del martes, situándose en el fondo del índice SMI.
Los analistas de Zürcher Kantonalbank (ZKB) hicieron notar la profunda familiaridad de Poletti con Amrize y Holcim, describiéndole como «con amplia experiencia en Amrize/Holcim y en el sector financiero». Su nombramiento se considera un intento de restaurar la estabilidad en medio de la inquietud de los inversores por los costes en aumento, la presión sobre los márgenes y el entorno de alta inflación en los EE.UU.
Poletti hereda una compañía que se enfrenta a presiones dobles: el acelerado crecimiento de los ingresos junto con unos gastos elevados y reducidas marges. El programa de eficiencia ‘Aspire’ de la empresa, orientado a mejorar su relación precios-coste, podría necesitar acelerarse para hacer frente a estos desafíos. Los analistas sugieren que el nuevo director financiero se verá sometido a un controlde inmediato por su capacidad de lograr resultados tangibles.
La razón detrás de la rápida rotación de los directores financieros continúa siendo poco clara, ya que persisten preguntas sobre si las salidas se deben a errores operativos o a la falta de un plan de recuperación detallado. Con la política estadounidense que señala presiones inflacionistas sostenidas, se espera que la presión sobre Poletti para implementar soluciones rápidas se intensifique.












