La consultora global de ingeniería digital Akkodis y el fabricante de pilas de combustible EKPO Fuel Cell Technologies han llevado la tecnología de pilas de combustible de hidrógeno del banco de pruebas a las operaciones de logística comerciales mediante la integración de la pila NM20 de EKPO en un camión pesado impulsado por hidrógeno.
Akkodis es responsable del desarrollo del sistema completo de propulsión mediante células de combustible, incluida su arquitectura, integración de alta tensión, software de control y gestión térmica, mientras que EKPO proporciona la pila NM20 y la experiencia técnica. La colaboración tiene como objetivo satisfacer los exigentes requisitos del transporte pesado, donde el rendimiento, la eficiencia y la fiabilidad bajo perfiles de carga variables, pendientes y condiciones de temperatura solo pueden evaluarse plenamente en operación real.
El vehículo de demostración sirve como plataforma móvil de validación, recogiendo datos operativos que servirán para actualizar futuras iteraciones de los sistemas de pilas de combustible y los trenes de tracción basados en hidrógeno. Akkodis afirma que el proyecto pone de relieve su capacidad para integrar diversas tecnologías, como hardware, software, electrónica de potencia y sistemas térmicos, en un todo cohesivo y funcional.
La pila NM20 de EKPO, diseñada para aplicaciones de alto rendimiento y alta potencia, ofrece hasta 400 kW y está calificada para más de 25.000 horas de funcionamiento. En el camión, una configuración de una sola pila consigue una potencia de salida del sistema de hasta 360 kW con unas eficiencias máximas que se acercan al 61 %. La iniciativa cuenta con el apoyo del programa de financiación IPCEI europeo, que promueve proyectos estratégicos relacionados con el hidrógeno.
Además de la aplicación inmediata, los partners tienen como objetivo establecer una base basada en datos para integrar sistemas de celdas de combustible de alto rendimiento en clases de vehículos más amplias y equipos estacionarios, marítimos y de fuera de carreteras. Se espera que el despliegue en el mundo real proporcionará conocimientos sobre el control del sistema, la tolerancia a fallos y el rendimiento durante todo el ciclo de vida en condiciones de funcionamiento comerciales.













