Los bonos del Tesoro estadounidense suben tras alinearse la inflación de julio con las previsiones
La rentabilidad del bono soberano a 10 años cae tras conocerse que los precios al consumo avanzaron en julio según lo esperado, aliviando la presión sobre la Fed para mantener una política restrictiva.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense cayeron el miércoles tras conocerse los datos de inflación de julio, que se ajustaron a las expectativas de los economistas, lo que reduce la presión inmediata sobre la Reserva Federal para mantener los tipos de interés en niveles elevados.
El Departamento de Trabajo informó de que el Índice de Precios al Consumo (IPC) subió un 0,2% intermensual en julio, en línea con la mediana de las previsiones de una encuesta de Reuters. En términos anuales, el IPC general aumentó un 3,2%, ligeramente por debajo del ritmo del 3,3% registrado en junio, lo que apunta a una moderación en las presiones inflacionistas. El IPC subyacente, que excluye los costes volátiles de los alimentos y la energía, también avanzó un 0,2% respecto a junio y un 3,2% interanual, coincidiendo con las previsiones.
Como respuesta, la rentabilidad del bono soberano a 10 años, referencia del mercado, cayó hasta el 4,18%, desde el 4,25% del martes por la tarde. La rentabilidad del bono a dos años, más sensible a los cambios en la política monetaria de la Fed, descendió hasta el 4,85%, frente al 4,92% de la sesión anterior. La caída de los rendimientos refleja las expectativas del mercado de que el banco central podría mantener los tipos sin cambios en su reunión de septiembre, en lugar de reanudar el ciclo de subidas.
Los operadores descontaron una probabilidad del 90% de que no haya una subida de tipos en la reunión del 19 al 20 de septiembre, según el indicador FedWatch de CME Group, frente al 80% del día anterior. Las probabilidades de una subida de un cuarto de punto en diciembre se redujeron al 45%, desde el 50%. Los miembros de la Fed han insistido en un enfoque basado en los datos, y su presidente, Jerome Powell, ha reiterado que las decisiones de política monetaria dependerán de la evolución de los indicadores económicos, incluyendo la inflación y las condiciones del mercado laboral.
La reacción del mercado de bonos soberanos subraya la sensibilidad de los tipos a corto plazo a las tendencias inflacionistas, especialmente en un contexto en el que la Fed busca equilibrar su lucha contra la inflación con las preocupaciones sobre el crecimiento económico. El informe del IPC de julio se suma a una serie de datos que sugieren un enfriamiento de las presiones de precios, aunque los responsables políticos han advertido contra cantar victoria prematuramente.
Los inversores centrarán ahora su atención en los próximos indicadores económicos, como los precios al productor y las ventas minoristas, para obtener nuevas señales sobre la próxima decisión de política monetaria. La próxima actualización de las Proyecciones Económicas de la Fed, que se publicará en la reunión de septiembre, también ofrecerá una guía actualizada sobre la trayectoria de los tipos de interés y las expectativas de inflación.
De momento, las ganancias en el mercado de bonos soberanos reflejan un optimismo cauteloso ante la estabilización de la inflación sin necesidad de un endurecimiento monetario adicional, aunque los riesgos siguen vinculados a la resistencia del mercado laboral y a los desarrollos geopolíticos que podrían alterar las cadenas de suministro.
Elena covers macroeconomic data and policy across the eurozone, translating industrial output, inflation and growth figures into what they mean for markets.
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