La Comisión de Valores y Bolsa de EE.UU. (SEC) está adoptando, según se informa, una postura más relajada en cuanto a las propuestas de accionistas de las empresas, un cambio en la postura regulatoria que ha suscitado preocupación entre los inversores activos y los grupos de defensa.
La posible modificación en la supervisión podría otorgar a las empresas públicas un mayor margen de maniobra para excluir las resoluciones de accionistas de los votos por poder. Históricamente, la División de Finanzas Corporativas de la SEC ha jugado un papel de arbitraje central en la decisión de si las empresas podían omitir las resoluciones de accionistas sobre temas ambientales, sociales y de gobernanza, o otras resoluciones impulsadas por accionistas, de acuerdo con las normas federales de valores.
Los grupos de defensa han expresado preocupación de que la intervención federal reducida limitará las vías para que los inversores desafíen a la gestión de las empresas y presionen por cambios de política en cuestiones críticas.


