El número de pozos petroleros activos en Estados Unidos ascendió a 455, según informes del mercado, debido a las interrupciones en las rutas de navegación clave a nivel global.
Este aumento en los pozos en funcionamiento se produce mientras los ataques en el Estrecho de Ormuz han paralizado prácticamente el tráfico marítimo a través de este importante punto de paso energético, lo que suscita preocupaciones sobre la oferta en los mercados internacionales.



