El crecimiento salarial en el Reino Unido se moderó al 3,5% anual en el segundo trimestre, según los datos oficiales de nómina publicados el martes, lo que marca una ligera desaceleración con respecto al mes anterior.
Los ingresos semanales promedio excluyendo bonificaciones aumentaron un 3,5% en junio, en comparación con un aumento revisado del 3,6% en mayo, según el Oficina para la Estadística Nacional. La lectura cayó por debajo de las expectativas de los economistas, que habían anticipado un aumento del 3,7%.
Los datos sugieren una enfriamiento gradual en las presiones del mercado laboral, aunque el crecimiento salarial sigue siendo elevado por estándares históricos. La tasa de desempleo se mantuvo estable en 4,0% en los tres meses hasta mayo, mientras que las vacantes cayeron por un 24º mes consecutivo, lo que indica un suavizamiento en la demanda de trabajadores.
El Banco de Inglaterra ha citado el fuerte crecimiento salarial como un factor clave en su decisión de mantener tipos de interés más altos para contener la inflación. Los formuladores de políticas siguen siendo cautelosos sobre el riesgo de presiones inflacionarias persistentes desde el mercado laboral, incluso cuando la actividad económica en general muestra signos de ralentización.
Los últimos datos subrayan el desafío del BoE para equilibrar el control de la inflación con la estabilidad económica, ya que el crecimiento salarial continúa superando las ganancias de productividad.


