El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha lanzado el Quantum-Readiness Task Force, una iniciativa público-privada diseñada para guiar al sector financiero en su transición a una tecnología segura cuántico. Esta medida se produce como consecuencia de la Orden Ejecutiva 14412 del presidente Donald J. Trump, que establece pautas para mejorar las protecciones criptográficas de los datos sensibles, la infraestructura crítica y la economía digital.
El grupo de trabajo funcionará a través de tres flujos de trabajo: alineación sectorial y transición a la criptografía de postcuántico, preparación de terceros y proveedores y riesgos de activos digitales y tecnología emergente. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que la iniciativa ayudará a garantizar que el sistema financiero se mantenga fuerte y seguro a medida que las nuevas tecnologías transforman el panorama mundial.
Luke Pettit, subsecretario del Tesoro para instituciones financieras, destacó que la transición a tecnologías seguras cuánticas debe ser coordinada, basada en riesgos y operativamente resistente. Este grupo de trabajo reúne a funcionarios gubernamentales, instituciones financieras, infraestructuras de los mercados financieros, proveedores de tecnología y otros líderes del sector privado para abordar el desafío a largo plazo de la ciberseguridad que plantea la computación cuántica.
La computación cuántica supone un riesgo significativo para las herramientas criptográficas existentes, que actualmente protegen los datos financieros, los sistemas de pago, las identidades digitales y la infraestructura de los mercados. Deborah Guild, presidenta del Consejo de Coordinación del Sector de los Servicios Financieros y directora de Tecnología en PNC Financial Services Group, Inc., observó que la preparación en materia de criptografía postcuántica es un ejercicio de control del riesgo actual en lugar de una medida de prevención para el futuro.
Esta iniciativa se basa en el plan de trabajo del Grupo de Expertos sobre Ciberseguridad del G7 para la transición a una criptografía posterior al cuántico, lo que refuerza los esfuerzos para mitigar las vulnerabilidades antes de que los sistemas cuánticos estén ampliamente disponibles.













