El Departamento del Tesoro de los EE. UU. anunció la creación de un Grupo de Trabajo de Preparación para la Cuántica para dirigir la transición del sector financiero a una tecnología segura en este campo. La iniciativa, presentada en virtud de la Orden Ejecutiva 14412, tiene como objetivo reforzar las protecciones criptográficas de los datos sensibles, las infraestructuras críticas y la economía digital en general.
El grupo de trabajo funcionará a través de tres flujos de trabajo: alineación del sector y transición a la criptografía posterior al cuántico, preparación de terceros y proveedores, y riesgos de activos digitales y tecnologías emergentes. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, indicó que este esfuerzo ayudará a garantizar que el sistema financiero siga siendo resiliente a medida que las nuevas tecnologías redefinen los mercados globales.
Luke Pettit, Secretario Asistente del Tesoro para las Instituciones Financieras, destacó la necesidad de una transición coordinada y basada en el riesgo hacia una tecnología segura en el ámbito cuántico que priorice la resilencia operativa. El grupo de tareas se basa en una hoja de ruta desarrollada por el Grupo de Expertos en Ciberseguridad del G7, que integra las mejores prácticas globales en la política nacional.
Deborah Guild, presidenta del Consejo de Coordinación del Sector de Servicios Financieros y responsable de Tecnología en PNC Financial Services Group, Inc., identificó la preparación en materia de criptografía poscuántica como una prioridad inmediata de control del riesgo, en lugar de una medida de protección a largo plazo. «Esto no es la garantía para el futuro, sino la gestión del riesgo en la actualidad», precisó Guild.
Esta iniciativa refleja la creciente preocupación de que las futuras capacidades de computación cuántica puedan hacer obsoletas las actuales herramientas criptográficas, lo que podría comprometer los datos financieros, los sistemas de pago, las identidades digitales y la infraestructura de los mercados. La formación del grupo de trabajo subraya la urgencia de preparar los sectores críticos para un escenario de amenazas postcuántico.













