Los pedidos de bienes de consumo duradero de Estados Unidos aumentaron un 1,1 % en agosto, muy por encima de las previsiones de un 0,4 %, y borraron la caída del 0,3 % de julio, según datos publicados el miércoles. Este repentino aumento, que sigue a una serie de indicadores manufactureros mixtos, sugiere un repunte en la inversión de las empresas en equipo y maquinaria.
El informe del Departamento de Comercio, publicado a las 08:36 ET, mostró aumentos en distintos sectores, con el equipamiento de transporte como líder del avance. Los datos se publican mientras los inversores evaluan la trayectoria de la actividad económica estadounidense ante las cambiantes expectativas de la política de la Reserva Federal.
El dólar amplió sus ganancias frente a sus pares principales después de la publicación, con el Índice del dólar estadounidense de ICE subiendo un 0,2% en la negociación de la mañana. Los rendimientos de los bonos del Tesoro cambiaron poco, lo que refleja una respuesta cautelosa a las implicaciones del informe respecto de la inflación y la política monetaria.
Los analistas de la estrategia ProPicks AI de InvestingPro observaron estos números como un posible indicio temprano de un resurgimiento en el gasto de capital, aunque advirtieron que la sostenibilidad de la tendencia dependerá de los seguimientos en los meses siguientes. La cesta Tech Titans de la estrategia, que incluye a Nvidia, Meta y otros nombres de tecnología de gran capital, ha superado a los índices de acciones más amplios hasta la fecha, con ganancias concentradas en proveedores de hardware y software relacionados con la IA.
El informe se produce tras la reciente volatilidad en las cadenas de suministros globales y las desiguales señales de demanda desde los sectores industriales clave. Mientras que el informe de agosto sugiere una resistencia en la industria manufacturera, los economistas observarán los datos de septiembre para confirmar un repunte más amplio en el gasto empresarial.
El informe adelantado del Departamento de Comercio sobre los bienes de consumo duradero es un indicador clave para la inversión fija privada, un componente del producto interno bruto que se ha debilitado en los últimos trimestres debido a los mayores costos de endeudamiento y a la incertidumbre económica.












