La administración de Trump está revisando planes para reducir los aranceles sobre las importaciones de automóviles canadienses al 15% desde el 25%, según personas familiarizadas con el asunto. El ajuste modificaría una política introducida el año pasado que estableció un arancel del 25% sobre los vehículos fabricados en el extranjero, con el que se apunta a los vehículos de contenido no estadounidense para incentivar el cambio de la producción a instalaciones estadounidenses.
En el marco propuesto, la tasa del 15 % conservaría la provisión de contenido nacional, aunque los negociadores han abordado la posibilidad de ampliar las exenciones para incluir otros componentes transfronterizos. Estos cambios podrían reducir aún más las tarifas efectivas para los fabricantes que operan en Canadá y México.
En paralelo, se espera que Canadá levantara las medidas comerciales retaliatorias como parte del acuerdo. General Motors, Ford Motor, Toyota Motor y Honda Motor están entre los fabricantes de automóviles con operaciones significativas en Canadá que podrían verse afectados por este cambio de políticas.
No se ha tomado aún una decisión final y los detalles siguen sometidos a discusión. La administración tiene un historial de revisiones de última hora o de abandono de acuerdos comerciales, lo que añade incertidumbre a las negociaciones.










