El Índice del Mercado Suizo (SMI) bajó un 0,1% hasta los 14.368 puntos el jueves, ya que 12 de sus 20 componentes cerraron la sesión en territorio negativo. El índice de referencia recuperó la mayor parte de sus pérdidas intertrimestrales al cierre, después de que un primer repunte no lograra mantenerse. Logitech lideró las pérdidas, con una caída del 4,8% después de que JPMorgan bajara su calificación, mientras que Richemont bajó un 1,4% y Swiss Re perdió un 1,3%. Givaudan incrementó un 2,1%, Lonza añadió un 1,1% y Geberit subió un 1% tras unos resultados positivos del semestre.
Entre los componentes más grandes del SMI, Roche avanzó un 1,2% en medio de un amplio rally de biotecnología, mientras que Novartis bajó un 0,6%. Nestlé se mantuvo básicamente estable con un +0,1%. En el sector de la construcción, Holcim subió un 0,4% y Amrize cayó un 0,1%. El mercado en general registró movimientos notables en las valores más pequeños: Centiel, recién listado en la Bolsa SIX suiza el 17 de abril de 2026, subió un 6,4% tras presentar unos resultados sólidos del semestre y obtener un contrato importante en los Estados Unidos. Basilea Pharmaceuticals aumentó un 5%, tocando un máximo de ocho años después de una revisión al alza de las ganancias. Por el contrario, Aryzta cayó un 5% después de que UBS bajara su calificación en dos escalones a "Venta", y Huber+Suhner descendió un 4,2% tras un recorte de metas.
Las acciones de Estados Unidos ampliaron las pérdidas después de que las ventas trimestrales de Walmart no cumplieron con las expectativas, presionando al sector minorista en general. Las acciones de Walmart cayeron más del 9% en las operaciones previas al mercado, arrastrando a sus homólogos, entre ellos Costco (-2,9%), Kroger (-1,3%) y Home Depot (-1,7%). El mal desempeño del retailer provocó preocupación por el gasto de consumo en Estados Unidos, un elemento clave de la economía estadounidense. El índice Dow Jones Industrial Average cayó un 0,6% hasta los 53.182 puntos, el Nasdaq 100 retrocedió un 0,4% hasta los 29.305 puntos y el S&P 500 descendió un 0,1% hasta los 7.698 puntos.
El aumento de los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos pesaron sobre los mercados, agravado por que la deuda nacional estadounidense superó los 40 billones de dólares por primera vez. El anuncio del Tesoro de aumentar las compras de bonos a largo plazo solo supuso un alivio temporal para los rendimientos de los bonos, que siguieron elevados. Los analistas subrayaron que la presión ascendente fundamental sobre los rendimientos continuó pese a la intervención. Las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo, incluidas las amenazas de una posible «guerra económica» contra Irán por parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, siguieron impulsando la volatilidad del mercado del petróleo.
Por el contrario, las acciones de Deere & Co. subieron un 4,4% tras publicar resultados trimestrales sólidos y prever un año favorable para 2027 en el sector agrícola de los Estados Unidos. El extraordinario desempeño de la empresa subrayó la resistencia en un sector industrial clave. A principios de semana, las acciones de Moderna se dispararon un 177% hasta un máximo de tres años de 176,66 dólares, superando todas las principales medias móviles y activando una lectura del Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 92,21, lo que indica unas condiciones de sobrecompra extremas. Posteriormente, las acciones perdieron alrededor del 17% el jueves, aunque permanecieron aproximadamente un 140% por encima del cierre del martes.
Los mercados estadounidenses abrieron con caídas el viernes, con el Dow Jones Industrial con un descenso del 0,7% a 53.110 puntos, el S&P 500 con una caída del 0,3% a 7.683 puntos y el Nasdaq 100 con un descenso del 0,7% a 29.290 puntos.












