La producción interna bruta de Suiza creció un 1,5% en el segundo trimestre de 2026, según los datos preliminares publicados por la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos (SECO) el viernes pasado.
La expansión superó las expectativas del mercado, que habían señalado un crecimiento de alrededor de un 1,2%, y marcó una aceleración con respecto al aumento revisado del 1,1% registrado en el primer trimestre. La demanda doméstica, particularmente la consumo de los hogares y la inversión empresarial, se citó como el principal impulsor del aumento.
Los sectores de servicios, incluidos la banca y los servicios profesionales, contribuyeron significativamente al crecimiento, mientras que la actividad manufacturera se mantuvo sujeta a las incertidumbres comerciales globales. La reciente fortaleza del franco suizo frente a las principales monedas no pareció disminuir la dinámica, ya que los exportadores se beneficiaron de una mayor competitividad en los mercados clave.
Los analistas destacaron que el desempeño superador reflejaba los fundamentos domésticos resistentes, aunque persistían los riesgos provenientes de la demanda externa y las tensiones geopolíticas. La Suiza Nacional de Banca (SNB) ha mantenido una postura cautelosa en política, equilibrando las preocupaciones por la inflación con el apoyo al crecimiento.
Los datos siguen a las revisiones recientes de la tasa de crecimiento del PIB de Suiza en 2025, que se ajustó hacia arriba al 1,8% desde el 1,5%, señalando una trayectoria de recuperación gradual. La SNB se espera que monitoree de cerca los datos entrantes mientras evalúa la necesidad de ajustes adicionales de política.


