La inflación de los precios al consumo de Corea del Sur aumentó un 3,1% interanual en agosto, ligeramente por debajo del 3,2% previsto y superior al 2,8% de julio, según muestran los datos oficiales.
En términos mensuales, los precios aumentaron un 0,2%, bajando del pronóstico del 0,3% y descendiendo del avance del 0,3% registrado en julio. La inflación núcleo, que excluye los precios volátiles de alimentos y energía, aceleró hasta el 3,4% desde el 2,6% del mes anterior, reflejando presiones persistentes sobre los precios.
La lectura de la inflación sigue cercana a su nivel máximo de dos años, del 3,2 %, alcanzado en junio, impulsada por los costos energéticos elevados y los precios de las telecomunicaciones. Los precios del petróleo fueron respaldados por el colapso del acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán en agosto, mientras que los costes de las telecomunicaciones se vieron influidos por el efecto base favorecedor causado por los descuentos de tarifas móviles del 50 % ofrecidos por los principales operadores en agosto de 2025.
Se espera que la persistencia de la inflación refuerce la posición del Banco de Corea en favor de incrementos adicionales de la tasa de interés. El banco central elevó en agosto su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 3%, en su segundo aumento del año.
La inflación se ha mantenido elevada a pesar de los anteriores ajustes en la política, y el Banco de Corea señala la fuerte demanda interna y la presión de costes externos como factores clave.













