Rusia tiene previsto suministrar 50.000 millones de metros cúbicos de gas natural a China anualmente a partir de 2026, dijo el jueves el viceprimero ministro, Alexander Novak.
Los volúmenes serán entregados a través del gasoducto Power of Baikal, que es el sucesor renombrado del proyecto Power of Siberia-2 previamente mencionado. La ruta también atravesará Kazajistán para llegar a los mercados chinos.
Gazprom y la China National Petroleum Corporation (CNPC) están ultimando los términos del nuevo oleoducto, y una comisión intergubernamental está programada para analizar la propuesta el viernes. El acuerdo refleja los esfuerzos en curso para diversificar las rutas de exportación y reforzar los vínculos energéticos entre las dos naciones, frente a la dinámica cambiada del suministro global.
Se espera que el ducto Power of Baikal complemente la actual línea Power of Siberia, que actualmente suministra el gas ruso a China. La nueva infraestructura subraya la estrategia de Rusia de ampliar su presencia energética en Asia, al tiempo que reduce la dependencia de los mercados europeos.












