La libra esterlina subió un 0,25% hasta los 1,3640 dólares el jueves, ya que el dólar estadounidense descendió tras un anuncio imprevisto del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de ampliar las operaciones de recompra de liquidez en 2.000 millones de dólares.
El movimiento se centró en los rendimientos de bonos del Tesoro a más largo plazo, que cayeron aproximadamente 10 puntos básicos como respuesta. Los rendimientos a más corto plazo también se suavizaron en aproximadamente 5 puntos básicos después de la publicación de los minutos de la reunión de julio del Comité Federal de Mercado Abierto. Los analistas de ING señalaron que la intervención indicaba un malestar del gobierno por la reciente volatilidad del mercado de bonos, especialmente en el segmento más largo.
El índice del dólar estadounidense (DXY), que se había consolidado en un rango de 99,40-100, descendió y se acercó al nivel de soporte de 98,65, con 98 identificado como el próximo piso potencial. El euro también se fortaleció un 0,21% hasta los 1,1702 dólares, cotizando cerca del objetivo para fines de septiembre de ING de 1,17 dólares.
Chris Turner, director global de mercados de ING, describió las medidas del Tesoro como una forma de "Bessent Put" (una referencia al ex funcionario del Tesoro de los Estados Unidos Brian Bessent), lo que sugiere un respaldo contra los incrementos excesivos en la rentabilidad de los bonos a largo plazo. Turner añadió que esta medida reduce los riesgos para las estrategias de carry trade y podría apoyar los activos de riesgo durante el verano.
La caída del dólar se produjo a pesar de la publicación de los minutos de la última reunión de la FOMC de julio, que fueron interpretados como ampliamente equilibrados y no sustancialmente acartados. Dos funcionarios de política monetaria de la Reserva Federal, Mary Daly y Alberto Musalem, tenían previsto intervenir en las últimas horas del día, aunque sus declaraciones no se citaron como impulsores inmediatos de los movimientos del mercado.
Los avances del sterling se atribuyeron principalmente a la debilidad del dólar en lugar de a factores domésticos del Reino Unido, ya que el par de divisas se cotizó sin catalizadores específicos en el Reino Unido. La resistencia del EUR/USD se situó en 1,1700, con un posible objetivo de 1,1790. Los niveles de soporte se identificaron alrededor de 1,1650-1,1660.
La intervención del Tesoro procede de los datos que muestran que los extranjeros han adquirido aproximadamente 1,1 billones de euros en valores de la zona del euro durante los últimos 12 meses, incluyendo un récord de 200.000 millones de euros en junio. La dinámica del balance de la ECB continúa influyendo en el sentimiento general del mercado de divisas, en momentos en que el banco central mantiene su postura de política monetaria.












