Los precios del petróleo mundial subieron ligeramente el miércoles ante la intensificación de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, manteniendo los riesgos de interrupciones en la oferta elevados y respaldando los benchmarks del crudo.
El precio del Brent futuro aumentó un 0,4% para cerrar a $79,80 el barril a las 08:30 GMT, mientras que el crudo WTI estadounidense se ubicó en un 0,3% por encima de $76,20. Las ganancias siguieron a informes de tensión creciente entre Irán y potencias regionales, que han elevado preocupaciones sobre potenciales interrupciones en las exportaciones de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, un punto de cruce crítico para las suministraciones globales de crudo.
Los analistas destacaron que si bien las interrupciones inmediatas en la oferta no se habían materializado aún, el riesgo de interrupciones repentinas seguía siendo un factor clave subyacente que respaldaba los precios. "El mercado está valorando un premio de riesgo debido a la incertidumbre que rodea a Irán", dijo un operador de petróleo en Singapur. "Cualquier escalada significativa podría estrechar las suministraciones y empujar los precios hacia arriba".
Estados Unidos y sus aliados han acusado a Irán de apoyar grupos de proximidad en la región, mientras que Teherán ha negado su participación en recientes ataques a vías marítimas y infraestructura energética. La situación ha atraído la atención internacional, con la Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtiendo que una crisis prolongada podría estresar los mercados globales de petróleo.
A pesar del aumento en la presión sobre los precios, algunos participantes del mercado advirtieron que los niveles actuales pueden no reflejar plenamente el potencial de una desescalada. "Los precios están respaldados por el riesgo geopolítico, pero si las tensiones se alivian, podríamos ver un rápido retroceso", dijo un analista de un banco importante.
Los precios del petróleo han sido volátiles en las últimas semanas, fluctuando en respuesta a los desarrollos en Oriente Medio y factores macroeconómicos más amplios, incluidas preocupaciones sobre la demanda de las economías más importantes. La última ralentización se produce mientras OPEC+ se prepara para reunirse más adelante este mes para revisar la política de producción, aunque no se esperan cambios importantes en esta etapa.
Los operadores del mercado vigilarán de cerca los desarrollos adicionales en la región, así como cualquier actualización de OPEC+ sobre ajustes en la oferta.



