El tipo de cambio USD/JPY ha vuelto a enfrentar presión como el yen ha extendido sus ganancias hasta un máximo de 34 años contra el dólar, negociándose cerca de 150,00 el martes. Esta movida sigue una serie de señales hawks de los funcionarios japoneses, incluidos los comentarios del gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, quien sugirió que el banco central podría ajustar su marco de control de la curva de tipos antes de lo anticipado anteriormente.
La apreciación del yen ha acelerado esta semana, con la moneda fortaleciéndose en aproximadamente un 2% contra el dólar en las cinco sesiones pasadas. Los traders citan una combinación de factores, incluidos los aumentos de las expectativas de un cambio de política del BOJ en un plazo cercano y la posición de mercado más amplia antes de los datos clave de empleo de EE. UU. debido el viernes. La tasa de desempleo y el informe de empleos no agrícolas se esperan que influyan en las expectativas de recorte de tipos de la Reserva Federal, lo que a su vez podría afectar la trayectoria del dólar.
Los analistas de Goldman Sachs señalaron que la reciente ralentización del yen ha empujado la moneda a un territorio de sobreventa, aumentando la probabilidad de intervención por parte de las autoridades japonesas. El Ministerio de Finanzas de Japón ha advertido repetidamente sobre su disposición a actuar contra los movimientos de la moneda excesivos, aunque no se han tomado pasos concretos aún. La última intervención importante ocurrió en octubre de 2022, cuando las autoridades gastaron una estimación de $60 mil millones para contener la debilidad del yen.
La postura de política del BOJ sigue siendo un factor crítico para el tipo de cambio USD/JPY. Si bien el banco central ha mantenido tipos de interés extremadamente bajos para apoyar el crecimiento económico, los signos de presiones inflacionarias y crecimiento salarial han alimentado la especulación de un cambio de política. Los comentarios de Ueda la semana pasada indicaron que el BOJ está monitoreando de cerca las dinámicas inflacionarias, lo que aumenta la posibilidad de una salida de las tasas negativas antes de lo esperado.
Por ahora, la fuerza del yen parece estar poniendo a prueba la determinación de los funcionarios japoneses. Un movimiento sostenido por debajo de 150 podría aumentar la urgencia para la intervención, aunque la fecha y la escala siguen siendo inciertas. Los traders están observando de cerca los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. y las comunicaciones de la Reserva Federal para obtener más pistas sobre la dirección del dólar.



