Nvidia ha anunciado compromisos por 279.000 millones de dólares en compras multianuales de memorias, principalmente de alta velocidad (HBM), un aumento del 135% intertrimestral que refleja el cambio de la compañía de ser una firma tecnológica a convertirse en un comprador estratégico de materias primas. La magnitud de este acuerdo, revelado junto con los resultados del segundo trimestre fiscal 2027 el 26 de agosto, sitúa el acceso a memorias como un cuello de botella crítico para toda la industria de semiconductores.
La explosión de la demanda ya ha tensionado las cadenas de suministro y presionado los márgenes brutos. Nvidia ha ajustado su guía de márgenes brutos para el cuarto trimestre al rango del 71-72%, por debajo de niveles anteriores debido al encarecimiento de las memorias, aunque prevé una recuperación al 72-73% en el ejercicio fiscal 2028. Los competidores ya están reaccionando a este cambio. Las acciones de AMD cayeron un 1,87% hasta los 471,95 dólares, mientras que Micron Technology retrocedió un 2,78% hasta los 912,34 dólares tras un rally del 674% en el último año. En contraste, SK Hynix subió un 2,49% en Seúl y Samsung Electronics avanzó un 2,49%, en una muestra de las reacciones divergentes ante la nueva dinámica competitiva.
La estrategia de Nvidia va más allá de garantizar suministro. Según informes, la compañía evalúa reducir las pilas de HBM4 de 12-Hi a 8-Hi para su arquitectura Rubin Ultra con el objetivo de optimizar el uso de los chips en un contexto de escasez de memorias. Esta medida busca incrementar los envíos de aceleradores pese a la limitada disponibilidad de sustratos y DRAM. En la Conferencia de Semiconductores de Jefferies, se destacó el esfuerzo de Nvidia por asegurar sustratos, DRAM y otros insumos críticos, lo que indica que las restricciones de suministro definen ahora la posición competitiva en todo el sector de computación.
La posición de los inversores también ha cambiado. ARK Investment Management vendió 37.977 acciones de AMD el 26 de agosto, mientras aumentaba su exposición a Broadcom y Cerebras, reflejando una preferencia por alternativas arquitectónicas como ASICs personalizados y aceleradores especializados frente a los competidores de GPUs de propósito general en un entorno de escasez de memorias.












