La Norges Bank decidió mantener su tasa de política de referencia en 4,25% el jueves, tal como se esperaba, mientras indicaba que aumentos adicionales podrían ser necesarios para contener la inflación.
En un comunicado, la institución central noruega señaló que la decisión reflejaba un equilibrio entre gestionar las presiones de precios y apoyar la actividad económica. La banca destacó que la inflación, aunque se está moderando desde sus picos recientes, sigue por encima de su objetivo del 2% y podría justificar ajustes adicionales si el crecimiento de precios no se modera según lo anticipado.
La tasa de política ha permanecido estable desde mayo, después de una serie de aumentos que comenzaron en septiembre de 2021. Las últimas proyecciones de la banca sugieren que la inflación disminuirá gradualmente hacia el objetivo a mediados de 2025, aunque los riesgos siguen inclinados hacia el alza.
Los mercados habían incorporado en gran medida la decisión de mantener la tasa, con futuros indicando una probabilidad de alrededor del 50% de otra subida de la tasa antes de fin de año. La corona noruega mostró una reacción limitada a la decisión, comerciando cerca de sus niveles recientes frente al euro y el dólar.
La postura cautelosa de la Norges Bank contrasta con la de algunas de sus pares, como el Banco Central Europeo, que ha señalado un pausa en su ciclo de ajuste. La institución central noruega reiteró que futuras decisiones dependerían de los datos entrantes, particularmente del crecimiento salarial y los precios de la energía, que han sido los principales impulsores de la inflación en Noruega.
La decisión destaca los desafíos que enfrentan los formuladores de políticas mientras buscan estabilizar los precios sin estancar el crecimiento en una economía pequeña y abierta, expuesta a los mercados energéticos globales.



