La inflación en Nigeria se redujo a 15,43% anual en julio, según informó el Bureau Nacional de Estadísticas el viernes. Este dato marca la lectura más baja desde febrero y sigue a un aumento del 16,16% en junio.
La ralentización se atribuyó a una moderación en los precios de alimentos y energía, que han sido los principales impulsores de las presiones inflacionarias en los últimos meses. La inflación de alimentos, un componente clave del índice, disminuyó a 19,54% desde 20,62% en junio, mientras que la inflación básica, excluyendo los bienes volátiles, cayó a 12,53% desde 13,09%.
Los analistas destacaron que las medidas de ajuste del banco central, incluida una subida de 100 puntos base en las tasas de interés en julio, pueden haber contribuido a la desaceleración. El Comité de Política Monetaria aumentó la tasa de interés de referencia a 18,75% para contener las tendencias inflacionarias.
A pesar del mejoramiento, la inflación sigue bien por encima del rango objetivo del banco central de 6-9%. Las presiones de precios persistentes siguen afectando el poder adquisitivo de las familias y la actividad económica.
La reciente estabilidad del naira frente al dólar, apoyada por las intervenciones del banco central, también ha ayudado a estabilizar los costos de importación, especialmente para los combustibles y los alimentos.



