La oficina estatal de cereales de Marruecos (ONICL) anunció planes para reanudar las importaciones de trigo blando a partir del 16 de septiembre, poniendo fin al período de suspensión temporal implementado en junio para priorizar las cosechas nacionales. Esta decisión responde a una mejora en las perspectivas de la cosecha de 2026 después de varios años de sequías.
Las importaciones serán elegibles para las subvenciones desde el 16 de septiembre hasta el 31 de diciembre, con el gobierno estableciendo un precio de referencia de 270 dirhams marroquíes por quintal, lo que equivale a aproximadamente 291,52 dólares por tonelada métrica. El mecanismo de subvenciones cubrirá la diferencia entre el precio de referencia y los costes reales del mercado para el trigo importado, con el objetivo de estabilizar la oferta interna y frenar la volatilidad de los precios.
ONICL, el organismo estatal que supervisa la compra de granos, no especificó el volumen de trigo que se importará, pero indicó que las compras se centrarán en proveedores de la Unión Europea, incluidos Francia y Alemania, así como en orígenes argentinos y estadounidenses. Marruecos es el mayor mercado de exportación de trigo de la UE, lo que subraya la importancia de la reanudación para los flujos comerciales regionales.













