Macquarie Group ha reducido sus previsiones de ingresos para los principales bancos de Australia, atribuyéndolo a un crecimiento del crédito más débil de lo esperado y a la presión sostenida sobre los márgenes de interés netos.
El ajuste refleja un panorama más cauteloso para el sector, con Macquarie recortando sus estimaciones de crecimiento de ingresos para los principales prestamistas. La rebaja se produce tras un período de aumento de los costes de financiación y una menor demanda de crédito, que han afectado a la rentabilidad.
Los analistas de Macquarie señalaron que, aunque el ahorro de los hogares sigue siendo elevado, las tendencias de gasto se han moderado, limitando la demanda de préstamos. Además, la competencia por los depósitos se ha intensificado, lo que ha comprimido aún más los márgenes de interés netos. Las revisiones afectan a los mayores bancos del país, entre ellos Commonwealth Bank of Australia, Westpac, ANZ y National Australia Bank.
Este movimiento llega en un momento en que el sector bancario australiano enfrenta vientos en contra económicos más amplios, como altos niveles de deuda de los hogares y un mercado inmobiliario en desaceleración. Las nuevas previsiones de Macquarie subrayan las preocupaciones sobre la sostenibilidad del crecimiento de los ingresos a corto plazo, pese a las expectativas de una recuperación gradual en la demanda de crédito.
Los analistas del banco no facilitaron ajustes numéricos específicos en sus estimaciones de ingresos, pero destacaron que la rebaja se debe a desafíos estructurales más que a una volatilidad temporal. El sector sigue bajo escrutinio, ya que los inversores evalúan el impacto de los tipos de interés más altos en el comportamiento de endeudamiento de consumidores y empresas.


