La Policía Metropolitana de Londres ha desplegado 20 nuevas bicicletas eléctricas esta semana, ampliando su flota para combatir los robos de teléfonos móviles, una oleada de delincuencia persistente en la capital.
Las bicicletas eléctricas, que pueden alcanzar velocidades de hasta 80 km/h, están diseñadas para perseguir a los sospechosos en terrenos variados, incluidos caminos fuera de carretera y escaleras, lo que mejora los tiempos de respuesta en casos de robos violentos. Esta iniciativa hace seguimiento a un recorte del 20 % de los robos telefónicos durante los 12 meses hasta mayo, al pasar de unos 68.000 casos a aproximadamente 54.000.
La vicealcaldesa de Policía y Delitos, Kaya Comer-Schwartz, subrayó que abordar estos delitos exige mejoras más amplias en el sistema de justicia penal y en el apoyo a las víctimas. Si bien el despliegue marca un cambio táctico, la tasa de condena por robos telefónicos sigue siendo inferior al 1 %, lo que pone de manifiesto los desafíos persistentes en cuanto a su cumplimiento.
Los funcionarios policiales describen la iniciativa de bicicletas eléctricas como un posible punto de inflexión en las estrategias de lucha contra el crimen. Los agentes que patrullan con los nuevos vehículos han observado que los delincuentes habituales ya están adaptándose a la mayor presencia policial, aunque aún no se ha evaluado el impacto a largo plazo en las tasas de delincuencia.
La expansión de la flota coincide con el uso más general de la tecnología en la policía de Londres, que incluye drones, con el objetivo de mejorar las capacidades de vigilancia y respuesta en las zonas con altos niveles de robos.












