El Kremlin rechazó el jueves las informaciones difundidas por medios estadounidenses que sugerían que Rusia podía atacar un estado miembro de la OTAN, calificando esas afirmaciones de infundadas y alarmistas.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró que esas informaciones no tienen nada que ver con la realidad ni con las intenciones declaradas de Rusia. Esta negación se produce después de que se diera publicidad a que el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Moscú esta semana para advertir a los funcionarios rusos contra esa acción.
Peskov también refutó la premisa de la visita de Ratcliffe, que los medios estadounidenses habían enmarcado como una misión diplomática para disuadir una potencial agresión. El Kremlin caracterizó esos informes como especulativos y carentes de base factual.
Por separado, el servicio de inteligencia exterior ruso, el SVR, confirmó una «reunión de trabajo» con Ratcliffe el jueves por la mañana, aunque describió los debates como confidenciales y limitados a cuestiones que están dentro del ámbito de los servicios de inteligencia. No se dieron a conocer más detalles sobre el programa.
Este intercambio pone de manifiesto la intensificación de las tensiones entre Rusia y los servicios de inteligencia occidentales en un contexto de fricciones geopolíticas en curso. Los funcionarios estadounidenses y rusos no han comentado públicamente más allá de las declaraciones del Kremlin.













