Los mercados globales pueden estar subestimando el impacto inflacionario de los desequilibrios fiscales de EE. UU., según una nota de investigación de Jefferies publicada el viernes. La firma advirtió de que el creciente déficit, los niveles de deuda elevados y los riesgos de devaluación de las monedas podrían impulsar un reajuste más amplio en los activos de riesgo, con las acciones de minería posicionadas como una posible forma de protección.
Ya han surgido señales tempranas en los mercados del oro y las criptomonedas, donde los precios han comenzado a reflejar las preocupaciones sobre la depreciación. Jefferies sugirió que el cobre y otros metales industriales podrían seguir este camino, haciendo referencia a las restricciones estructurales de la oferta y el aumento de las fricciones comerciales geopolíticas como otros motivos de apoyo. En el informe se destaca que los inversores suelen ignorar el retraso entre las presiones sobre las divisas y su transmisión en las valoraciones de las materias primas.
En respuesta a esto, Jefferies inició el seguimiento de varias mineras canadienses de cobre y oro con calificación de compra. Faraday (FDY), un desarrollador en fase temprana especializado en el distrito de cobre de Arizona, recibió una nueva posición con recomendación de compra. Trekor, que opera la mina de cobre molibdeno de Gibraltar en Canadá y el proyecto de cobre de Florence en Arizona, también se inició con calificación de compra, junto con una cartera diversificada que abarca activos de cobre, oro y niobio.
La lista de cobertura de la firma incluía nombres adicionales, como IAG, EGO, HL y LUNR, lo que refleja un mayor énfasis en las mineras de nivel medio y bajo, posicionadas para beneficiarse de la sostenida fortaleza de los precios del metal. Los analistas destacaron que estas empresas ofrecen exposición apalancada a los precios del cobre y el oro, manteniendo sin embargo la flexibilidad operativa en jurisdicciones de mayor coste.
En la nota también se hacía referencia a un acuerdo comercial provisional entre Estados Unidos y Canadá que reduciría los aranceles de ciertas importaciones de acero y aluminio del 50% al 25%, una medida que se espera que reduzca las fricciones en las cadenas de suministro para los productores de América del Norte. Por otra parte, BHP informó unos ingresos del segundo semestre fiscal de 2026 que superaron la previsión, con un EBITDA, deuda neta y pagos de dividendos superiores a las estimaciones de los analistas.
Jefferies destacó el persistente bajo crecimiento crediticio de China como una fuerza de contracción, observando que los desafíos económicos actuales del país podrían suavizar la demanda global de metales a corto plazo. La firma concluyó que, aunque es probable que haya volatilidad a corto plazo, el argumento estructural a favor de los metales como garantía contra la inflación se había fortalecido.












