El yen japonés se ha apreciado hasta un máximo de siete meses, alcanzando su nivel más fuerte en ese periodo de tiempo.
Según el informe, la subida está modificando los flujos de capital transfronterizos, anulando las operaciones de carry trade del sector del cambio y generando volatilidad en los mercados del dinero y de valores a nivel mundial, un hecho que también se considera relevante para los inversores europeos.













