El sector manufacturero de Japón se expande al ritmo más rápido en más de ocho años en agosto, ya que el índice de gestores de compras del sector manufacturero de S&P Global Flash Japón aumentó hasta el 55,1 desde el 54,5 de julio, según datos publicados el viernes. El umbral de 50,0 separa el crecimiento de la contracción, y la última lectura marca el segundo mes consecutivo de aceleración en la actividad industrial.
Los nuevos pedidos registraron la tasa de crecimiento más rápida desde enero de 2018, impulsada por la alta demanda de las industrias relacionadas con los semiconductores y la inteligencia artificial. La demanda externa también registró su mayor aumento en más de ocho años y medio, lo que indica una mayor participación en la expansión. Las ventas totales siguieron una tendencia similar, lo que refuerza las señales de un impulso de base amplia en el sector industrial.
La economía privada en su conjunto mostró todavía más señales de estabilización. El índice de actividad empresarial del S&P Global Flash Japan Services PMI ascendió a 52,3 desde 51,2 en julio, mientras que el índice de producción compuesto —una medida de la actividad conjunta de la manufactura y los servicios— aumentó a 53,4, el valor más alto desde febrero. Estos datos sugieren que, pese a un IPC del segundo trimestre ligeramente más bajo, el impulso subyacente de la economía sigue intacto.
La presión de costes continuó disminuyendo desde sus niveles más altos recientes. La inflación de los inputs en el conjunto del sector privado se redujo al nivel más bajo en cinco meses, aunque los precios de venta de bienes y servicios siguieron siendo elevados según los estándares históricos. La confianza empresarial mejoró hasta alcanzar su nivel más alto desde febrero, ya que los fabricantes manifestaron un mayor optimismo que los proveedores de servicios, en cuya opinión, las expectativas de un aumento de las ventas, la ampliación de la capacidad y unas condiciones de mercado más firmes llevaron a un repunte de la confianza de las empresas.
Los fabricantes lideraron el crecimiento del empleo en agosto, incrementando las compras de insumos y experimentando únicamente un leve aumento en la acumulación de existencias. Los plazos de entrega de los proveedores se alargaron considerablemente, lo que refleja las limitaciones de capacidad en las cadenas de suministro. Annabel Fiddes de S&P Global Market Intelligence destacó que la producción en las fábricas y los nuevos pedidos se agilizaron considerablemente, lo que aumenta las evidencias de que el sector privado de Japón está bien posicionado para un crecimiento sostenido, siempre que se mantengan eliminados los shocks en los precios y la demanda.
Los datos del PMI de agosto, publicados por S&P Global el 21 de agosto, siguen al informe del PIB de julio, que mostró una desaceleración económica, aunque los analistas atribuyeron en gran medida la lectura moderada a factores temporales, en lugar de a un descenso sostenido del impulso económico.













