Los robots humanoides demostraron una velocidad superhumana en los Juegos Mundiales de Robots Humanos de 2026, rebasando los récords mundiales humanos en carreras de velocidad, pero aún se retrasaban en las tareas que requerían precisión manual. El evento de cinco días, celebrado en el Panteón Nacional de Patinaje sobre Hielo, incluyó 51 competiciones, entre ellas 30 desafíos deportivos y 21 pruebas basadas en distintos escenarios, con más del 40 % que requerían autonomía total.
Dos robots completaron el recorrido de 100 metros en menos de 9,58 segundos, el tiempo establecido por Usain Bolt en 2009, mientras que otro modelo recorrió los 400 metros en 39,7 segundos, superando el récord de 43,03 segundos de Wayde van Niekerk. Por el contrario, el tiempo de 100 metros del robot ganador de 2025 superó los 20 segundos, lo que pone de manifiesto los rápidos avances en la movilidad. Los organizadores enfatizaron que sólo la velocidad bruta no se traduce en utilidad práctica.
Los juegos incluían desafíos no convencionales, como el saca-tirar, el levantamiento de pesas, el taijiquan y una prueba de conexión por cable, en la que se solicitó a los robots que conectaran un cable. Galbot, una empresa emergente con sede en Beijing, también anunció planes para un partido de tenis autónomo. Expertos del sector señalaron la creciente presión en la gestión de las baterías y la disipación térmica a medida que los robots aumentan los límites de rendimiento.
Xu Qiaosheng, un inversor en robótica que asistió al evento, afirmó que la intensidad de la competición de este año superó a las ediciones anteriores, exigiendo una mayor eficiencia en la gestión de la energía y el calor. Yu Chao, director ejecutivo de Lumos Robotics, enfatizó que el valor práctico proviene de que los robots sobresalen en escenarios del mundo real, y no sólo en hazañas físicas. «Simplemente correr y saltar no mejora la eficiencia», dijo.
Huawei, socio tecnológico de los juegos, destacó el papel del evento en el avance de las aplicaciones industriales. Hua Rong, director de marketing de Zeroth, añadió que la verdadera prueba consiste en saber si los productos después de la venta pueden satisfacer las necesidades de los usuarios más allá de las demostraciones.












