HSBC rebajó la clasificación de LVMH, grupo de lujo, y de Burberry, fabricante británico de ropa, a "Tener" desde "Comprar" y recortó sus objetivos de precio. El objetivo de valor para LVMH se redujo a 490 euros desde 600 euros, mientras que el de Burberry se bajó a 1.200 centes desde 1.350 centes. El cambio de calificación coincidió con una caída de más del 2% en el precio de las acciones de cada empresa.
HSBC también elevó el beta del sector para las acciones de lujo a 1,10 frente a 1,00, lo que refleja una perspectiva a corto plazo más desafiante. El banco señaló que el crecimiento orgánico de las ventas en el segundo trimestre en su cobertura de lujo fue del 7,0% interanual, por encima del aumento del 5,8% del primer trimestre, impulsado por la fuerte demanda de joyas y por la mejora del tráfico en los Estados Unidos y Asia. No obstante, los analistas advirtieron de que el segundo semestre de 2026 es poco probable que mejore, citando una base de comparación interanual más dura, un menor sentimiento en China continental y una reacción negativa en las redes sociales frente a un conflicto sobre propiedad intelectual que involucró a una marca de té china.
Para LVMH, la división de moda y cuero representó el 72 % del EBIT del grupo en 2025 y se espera que afronte una recuperación lenta. Las ventas de Louis Vuitton rondan los 20 000 millones de euros, lo que limita el potencial de crecimiento adicional, mientras que el resurgimiento de Dior bajo el director creativo Jonathan Anderson está avanzando de forma gradual. HSBC describió la valoración como «nunca completa», pero los fundamentos como «tampoco acelerados».
El coste medio ponderado del capital de Burberry ascendió al 9,9% desde el 9,4%. Las acciones de la compañía han aumentado aproximadamente un 51% desde noviembre de 2024 bajo el CEO Josh Schulman, cuyo repuntó, según el banco, ha progresado satisfactoriamente, pero ve que el margen para aumentar las ventas o los beneficios es limitado.
HSBC mantuvo las calificaciones de "Comprar" para Richemont, Kering, Moncler y Prada, y de "Tener" para Hermes y Swatch. Richemont sigue siendo la selección preferida del banco, apoyada por el sólido crecimiento del joyería y la eficiente ejecución de su gestión, lo que subraya una tendencia más amplia de que el lujo duro supera al lujo blando.
La analista Anne‑Laure Bismuth resumió la opinión: "Creemos que es hora de tomar un respiro en algunas acciones hasta que el momentum mejore de manera más visible", y añadió que el segundo trimestre de 2026 "no será menos sombrío y podría resultar más difícil de manejar".












